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Plato Fuego Santo ref. 91

190.00

Plato para Fuego Santo ref. 91

Bandeja para colocar encima el disco de Fuego Santo (NO incluido)

La bandeja de fuego santo está formada por una única pieza construida utilizando hierro forjado de primera calidad.

Dimensiones de la bandeja de fuego santo: 52 Ø x 9.5 cm de altura.

Product Description

Plato para Fuego Santo ref. 91

Bandeja para colocar encima el disco de Fuego Santo (NO incluido)

La bandeja de fuego santo está formada por una única pieza construida utilizando hierro forjado de primera calidad.

Dimensiones de la bandeja de fuego santo: 52 Ø x 9.5 cm de altura.

Vigilia Pascual

Según una antiquísima tradición, esta es una noche de vela en honor del Señor, y la Vigila que tiene lugar en la misma, conmemorando la noche santa en la que el Señor resucitó, ha de considerarse como la madre de todas las santas Vigilias (San Agustín). Durante la vigilia, la Iglesia espera la resurrección del Señor (Ceremonial de los Obispos, n. 332).

La Vigilia Pascual empieza precisamente evocando este misterio. El fuego nuevo rompe las tinieblas materialmente, pero encender el cirio pascual nos da el  sentido y destino de esta luz: Que la luz de Cristo, que resucita glorioso, disipe la tinieblas del corazón y del espíritu.

Bendición del fuego y preparación del cirio

Se apagan las luces de la Iglesia. El pueblo, juntamente con el Sr. Arzobispo y los Ministros, se congrega en la Puerta de Palmas de la Catedral, donde arde el fuego. Uno de los ministros lleva el cirio pascual.

El Sr. Arzobispo saluda, como de costumbre, al pueblo congregado, hace una breve monición sobre el sentido de esta vigilia nocturna y bendice el fuego.

Bendecido el fuego, un acólito, u otro ministro, lleva el cirio pascual al Sr. Arzobispo; éste, con un punzón, graba una cruz en el cirio.

Después traza en la parte superior de esta cruz la letra griega Alfa, y debajo de la misma la letra griega Omega: en los ángulos que forman los brazos de la cruz traza los cuatro números del año en curso.

Acabada la incisión de la cruz y de los otros signos, el Sr. Arzobispo incrusta en el cirio cinco granos de incienso, en forma de cruz.

El Sr. Arzobispo enciende el cirio pascual con el fuego nuevo.